La casa donde pasó sus últimos años el inolvidable Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como Chespirito, ha sido puesta en venta, generando gran interés entre sus admiradores.

La propiedad, bautizada como “Villa Florinda” en un claro guiño a su esposa y compañera de vida Florinda Meza.

Se encuentra en Isla Dorada, un exclusivo desarrollo residencial en la zona hotelera de Cancún, Quintana Roo.

Esta residencia de lujo destaca por su amplitud y diseño. Cuenta con 1,060 metros cuadrados de construcción y se asienta sobre un terreno de 1,356 m².

La mansión fue edificada con materiales de alta gama y un estilo arquitectónico que fusiona elementos neoclásicos con el encanto de la tradición hispano-mexicana.

La vivienda dispone de siete habitaciones, cada una con su propio baño completo, y espacios adicionales como salones de descanso, gimnasio, jacuzzi y bar.

También incluye una casa secundaria, ideal para el personal de servicio o para recibir a invitados, lo que la convierte en un sitio pensado para el confort y la hospitalidad.

En el área exterior, el inmueble no se queda atrás. Ofrece una piscina privada, cancha de tenis y pádel.

Un muelle con acceso para yates y estacionamiento con capacidad para cuatro vehículos. Todo esto rodeado por un ambiente de lujo y tranquilidad, ideal para una vida alejada del bullicio.

Durante años, “Villa Florinda” fue el refugio de Chespirito y Florinda Meza, hasta el fallecimiento del actor en 2014, a los 85 años, por una insuficiencia cardíaca.

Fue ahí donde vivieron juntos sus últimos momentos, en un entorno íntimo y privilegiado.

Roberto Gómez Bolaños fue mucho más que un actor: también fue escritor, productor, director y compositor.

Alcanzó fama internacional con personajes como El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado, dejando un legado cultural que sigue vigente en toda América Latina. Su casa hoy no solo representa lujo, sino también historia.