La hermosa dominicana Amelia Vega sorprendió al mundo entero hoy con la mas hermosa noticia de que esta nuevamente embarazada.
La dominicana estƔ casada con el famoso jugador de baloncesto de la NBA tambiƩn dominicano Al Horford con quien tiene una hermosa familia.
Amelia Vega actualmente tiene cinco hijos con Al Horford y pronto dejaran de ser cinco para convertirse en seir hermosos niƱos.
VER EL VIDEO DONDE AMELIA ANUNCIA LA LLEGADA DE SU SEXTO HIJO AL FINAL DEL CONTENIDO DE ESTE ARTICULO.

Recordemos que Amelia Vega ha sido la unica dominicana en ganar la corona de Miss Universo y asĆ mismo ha sido fuertemente criticada.
Amelia ha sido criticada ya que despuƩs de ganar Miss Universo no se le ha conocido mas que por estar embarazada.

Al parecer Amelia vega le gustan las familias grandes ya que este sera su sexto bebe y aĆŗn no sabemos si va a parar ahi.
Y aunque aún no sabemos el género del bebe, lo que si sabemos que es un bebe amado y esperado tanto por sus hermanos como por sus padres.

A CONTINUACION EL VIDEO DONDE AMELIA ANUNCIA LA LLEGADA DE SU SEXTO HIJO
News
TodavĆa estaba sangrando, apenas podĆa incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: āDame tu tarjeta de crĆ©dito. Ahoraā. Cuando me neguĆ©, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrĆ”s con violencia. GritĆ© de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebĆ© reciĆ©n nacida hacia la ventana y susurró: āHazlo, o la sueltoā. SupliquĆ© que llamaran a seguridad, sin imaginar jamĆ”s lo que estaba a punto de suceder despuĆ©s.
TodavĆa estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podĆa incorporarme en…
EntrĆ© en la habitación de mi hija despuĆ©s de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. āLa familia de papĆ” dijo que si te lo cuento, te harĆ”n mucho daƱo āsusurró. Me sentĆ© a su lado y le dije con voz firme: āCuĆ©ntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tĆa y su tĆo le habĆan estado haciendo cada fin de semana.
EntrĆ© en la habitación de mi hija despuĆ©s de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompaƱadas del mensaje: āĀ”POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!ā LlevĆ”bamos CUATRO AĆOS juntos. No comentĆ© nada. Esta maƱana, mi telĆ©fono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de Ć©l y con su madre suplicĆ”ndome que lo reconsideraraā¦
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: āElla es bĆ”sicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baƱos y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intentĆ© irme, me agarró la muƱeca y gritó: āĀ”SiĆ©ntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. PatĆ©tica, Āæno? Sus amigos se rieron mientras Ć©l bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreĆ, me sentĆ© y esperĆ© a que la noche terminara.
Me llamoĀ LucĆa MoralesĀ y durante casi tres aƱos creĆ que mi relación conĀ Javier RoldĆ”nĀ era imperfecta, pero salvable. VivĆamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrà su caja fuerte, encontré una carta y descubrà el motivo⦠Y lo que leà en ese pedazo de papel⦠me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho aƱos, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamĆ”s. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio mĆ”s miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. DespuĆ©s de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: Ā«EstĆ” de vacaciones con unas amigasĀ». Algo en su mirada me dijo que mentĆa. VolvĆ a rodear la propiedad una vez mĆ”s⦠y me quedĆ© paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuchĆ© un susurro: Ā«PapÔ⦠por favor, no te vayasĀ».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sĆ solo, ya era una seƱal. Me llamoĀ Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






