Thalía celebró de manera especial el cumpleaños número 14 de su hijo Matthew Alejandro, compartiendo una selección de fotos inéditas a través de Instagram. Las imágenes incluyen momentos cargados de nostalgia: desde su embarazo y el parto hasta instantes familiares cotidianos junto a su esposo, Tommy Mottola, retratando la evolución del joven a lo largo de los años.
Con un mensaje lleno de cariño y reflexión, Thalía recordó los momentos más intensos y positivos que marcó la llegada de Matthew: “Hace 14 años empezó la corredera hacia el hospital… Llegaste a mis brazos y me llenaste de un amor cálido y radiante, como nunca había sentido mi alma”, escribió la cantante, evocando el acercamiento materno que sintió desde el primer instante.
Además de expresar su orgullo por el joven en que se ha convertido su hijo, Thalía destacó sus cualidades: «Te has convertido en un hombrecito tan disciplinado, preocupado por mejorar y por ayudar, en un ser de amor que me inspira con tu determinación y tu pasión, por ser mejor cada día». Este mensaje reafirma su admiración y el vínculo afectivo que los mantiene unidos.
Finalmente, la cantante cerró su emotiva dedicatoria con bendiciones y buenos deseos: “Matthew Alejandro, que Dios te proteja eternamente… Hijo mío, te amo profundamente y estoy para ti con cada latido de mi corazón”. Sus palabras, acompañadas de miles de “me gusta” y reacciones de seguidores, dejan en evidencia el profundo afecto dentro de la familia y el respeto con el que Thalía maneja su vida privada, compartiendo solo momentos significativos y llenos de amor.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






