El programa matutino de Telemundo Hoy Día comenzó una nueva etapa sin la presentadora y actriz puertorriqueña Adamari López, quien concluyó su ciclo en la cadena. La ausencia de López ha sido el centro de atención y ha sido la única que ha sobrevivido a los cambios del show en los últimos años. Además de conducir el programa, Adamari era muy querida por el público y generaba titulares por sí sola, lo que ayudaba a que Hoy Día resonara en los medios de comunicación.
La conductora hizo cómplices a los televidentes de varios de los momentos más importantes de su vida, como el nacimiento de su hija o el fin de su relación con Toni Costa, lo que creó un vínculo muy especial entre ella y la audiencia. La misma audiencia que ahora lamenta su salida y lo ha expresado en las redes sociales del programa. Algunos televidentes incluso han pedido el regreso de Adamari a las mañanas de Telemundo.
Los mensajes de la audiencia en las redes sociales de Hoy Día reflejan lo mucho que se extraña a Adamari y lo que su ausencia ha significado para el programa. La audiencia ha expresado que sin ella, el programa ha perdido su gracia y que ya no es lo mismo. Esto demuestra el impacto que Adamari tenía en el programa y en los televidentes, quienes la adoptaban como parte de su familia cada mañana.
En resumen, la salida de Adamari López del programa matutino de Telemundo Hoy Día ha dejado un gran vacío en el show y en la audiencia. La conductora era muy querida y generaba titulares por sí sola, lo que ayudaba al programa a resonar en los medios de comunicación. La audiencia ha expresado su tristeza por su ausencia y algunos incluso han pedido su regreso al programa. Adamari era parte de la familia de los televidentes cada mañana y su partida se ha sentido profundamente.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






