Karla Martínez, reconocida conductora del programa «Despierta América», se vio sorprendida recientemente por un comentario en sus redes sociales donde un seguidor le preguntó directamente si se estaba divorciando.
Esta pregunta, aunque breve, generó revuelo entre sus seguidores, ya que surgió en un momento en el que Karla ha sido más activa en compartir aspectos personales de su vida.

LES DEJAMOS AL FINAL DEL CONTENIDO LA CONTUNDENTE RESPUESTA DE KARLA AL SEGUIDOR
Lejos de ignorar la inquietud, Karla decidió responder de manera elegante pero clara.

A través de una emotiva publicación en su cuenta de Instagram, aprovechó para celebrar los 20 años de matrimonio con su esposo, Emerson Peraza.
Con palabras llenas de amor y gratitud, reafirmó que su relación continúa siendo estable y que están más unidos que nunca.

En su mensaje, Karla destacó los valores que han sostenido su relación a lo largo de dos décadas: respeto, compañerismo, amor y fe.
También agradeció a Emerson por ser un compañero de vida incondicional, por motivarla en sus proyectos profesionales y por ser un pilar fundamental en la crianza de sus hijas.

La conductora no dejó espacio a dudas: su matrimonio está lejos de atravesar una crisis.
La publicación estuvo acompañada de fotografías de su boda, lo que añadió un toque especial y nostálgico al mensaje.

Muchos seguidores y colegas reaccionaron con comentarios positivos, felicitándola por su aniversario y por la forma madura con la que enfrentó los rumores. Las imágenes y sus palabras evidenciaron la solidez de su relación con Emerson.
AQUI LA RESPUESTA DE KARLA MARTINEZ AL SEGUIDOR
Karla Divorciada? pic.twitter.com/ZYrs1smT0B
— Deporte (@deporte0720) May 1, 2025
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






