La elección reciente de la representante cubana para el certamen de Miss Universo ha generado una gran controversia en redes sociales y medios de comunicación. La nueva reina de belleza es hija de la famosa presentadora Lili Estefan, lo que provocó una inmediata oleada de reacciones y comentarios. Su parentesco con una figura tan reconocida en el mundo del espectáculo no pasó desapercibido y fue motivo de celebración para algunos, aunque de cuestionamientos para muchos otros.

No tardaron en surgir acusaciones contra Emilio Estefan, tío de la joven, a quien señalan de haber pagado dos millones de dólares para que su sobrina obtuviera la corona. Con una imagen impecable, soltura frente a las cámaras y un apellido con gran influencia en el entretenimiento latino, muchos vieron su coronación como un triunfo familiar más que un reconocimiento a su mérito personal.
Desde pequeña, la joven mostró inclinación por el modelaje, participando en distintas actividades relacionadas con la moda, siempre acompañada por su madre y respaldada por los Estefan. Sin embargo, su victoria en el concurso no ha estado libre de polémica, ya que para muchos, el favoritismo y el peso del apellido podrían haber influido en el resultado final.
Las redes sociales se llenaron de comentarios escépticos sobre si realmente ella era la mejor opción para representar a Cuba en una competencia de tal magnitud. Incluso, antiguos concursantes han señalado posibles irregularidades durante el proceso de selección. El rumor de que Emilio Estefan habría invertido una suma millonaria para asegurar la victoria de su sobrina ha avivado aún más las críticas, alimentando la percepción de que se trata de un escándalo y posible fraude.
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