El lunes 14 de julio, Raúl de Molina volvió a El Gordo y la Flaca después de mes y medio fuera.
Se había sometido al 31 de mayo a una panniculectomía, una cirugía para remover el exceso de piel y grasa del abdomen tras su notable pérdida de peso.

VER AL FINAL DEL CONTENIDO EL VIDEO DONDE SU RAUL REVELA QUE SU HIJA LE SALVO LA VIDA
El resultado: 15.4 libras menos solo en esa zona, lo que lo mostró más esbelto y aliviado

El presentador explicó que la intervención no fue por vanidad: ese tejido sobrante le causaba molestias al caminar, ejercitarse y hasta ir al baño.
Había bajado más de 110 libras en años recientes, pero la grasa abdominal seguía siendo una carga física

Pese a que caminó al día siguiente de la operación, en ocho días desarrolló un hematoma en su pie, aparentemente agravado por los antiinflamatorios que le recetaron.
Esto dificultó la cicatrización; posteriormente sufrió una hemorragia interna que lo llevó de urgencia al hospital

Diez días después de la cirugía, Raúl se desmayó en su hogar. Fue encontrado por su hija Mía, de 25 años, quien llamó al 911 tras hallarlo inconsciente y “botando sangre por todos lados”.
La rápida respuesta de Mía fue clave para su salvación: lo trasladaron al hospital, le hicieron una transfusión y tuvieron que reabrirle la herida para limpiar y prevenir sepsis

Al regresar al programa, Raúl se mostró agradecido con su hija Mía y su esposa Mily, que lo cuidaron sin descanso.
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