En medio del homenaje póstumo al legendario merenguero Rubby Pérez, ha surgido una controversia que involucra a sus hijos Zulinka y Miguel.
Ambos jóvenes artistas habían iniciado presentaciones bajo el nombre artístico “Los Hijos de Rubby”, buscando continuar el legado musical de su padre.

Sin embargo, recientemente les fue prohibido legalmente el uso de ese nombre, generando debates y reacciones divididas entre los seguidores del fallecido cantante.
La medida se tomó luego de que representantes legales de la sucesión de Rubby Pérez, en conjunto con su equipo de manejo y familiares cercanos.

Argumentaran que el uso del nombre “Los Hijos de Rubby” constituye una marca personal y artística que no fue autorizada formalmente.
A pesar del vínculo sanguíneo, el nombre “Rubby” está registrado con fines comerciales y su uso indebido podría prestarse a confusiones o malentendidos sobre la representación oficial de su legado artístico.

Además, según fuentes cercanas a la familia, se teme que el nombre pudiera ser explotado comercialmente sin el debido respeto a la trayectoria del artista.
Especialmente en eventos o presentaciones donde no se garantice la calidad y el profesionalismo que siempre caracterizó a Rubby Pérez.

No lucrarse
Zulinka y Miguel, por su parte, han expresado que su intención nunca fue lucrarse del nombre de su padre.
Sino rendirle tributo desde el amor y la admiración que le tenían. No obstante, han manifestado que acatarán la decisión legal mientras exploran otras alternativas para establecer su carrera artística.

Este caso refleja los retos que enfrentan los hijos de figuras públicas al momento de preservar y continuar el legado familiar, especialmente cuando entran en juego los derechos de marca, la imagen pública y la herencia artística.
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