La cantante mexicana Yuridia y su esposo, Matías Aranda, están celebrando la llegada de su tercer hijo, Noah Valentín. La pareja compartió la noticia a través de sus redes sociales, mostrando imágenes y videos que reflejan la emoción y el amor con los que reciben al nuevo integrante de la familia. En una de las publicaciones más conmovedoras, se observa a Matías sosteniendo al recién nacido junto a su hijo mayor, acompañados del mensaje: «Mucho amor por aquí» .

La bienvenida a Noah estuvo llena de detalles especiales. Olimpia Flores, madre de Yuridia, preparó un pastel decorado en tonos azul cielo con nubes blancas y un tierno oso de galleta, llevando el nombre del bebé en el centro y la palabra «Bienvenido» en la base. Además, Yuridia compartió una imagen de una pizarra con el mensaje: «Bienvenido hermano, te quiero», mostrando la alegría de sus hijos mayores por la llegada del nuevo miembro de la familia.
El anuncio del embarazo de Yuridia se realizó el 20 de febrero de 2024, cuando la cantante compartió un video en redes sociales junto a Matías, mostrando una prueba de embarazo positiva y expresando su emoción por la noticia. Con la llegada de Noah, Yuridia se convierte en madre de tres hijos: Phoenix Guerrero, nacido en 2006 de su relación con Édgar Guerrero; Benicio, nacido en julio de 2023; y ahora Noah Valentín, su segundo hijo con Matías Aranda .

Este nuevo capítulo en la vida de Yuridia y Matías está lleno de felicidad y amor, como lo han demostrado en sus publicaciones. La pareja continúa compartiendo momentos especiales con sus seguidores, quienes han expresado su cariño y buenos deseos por la llegada de Noah.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






