Después de días de recibir críticas —algunas bastante pesadas— por no haber nacido en la isla y aun así haber sido coronada como Miss Universe Cuba, Lina decidió romper el silencio.
Y lo hizo a su manera: elegante, directa y con una frase que quedó flotando en el aire como un gancho de derecha bien dado.

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La modelo compartió un poderoso mensaje en sus redes, recordando que ser cubano va más allá del lugar de nacimiento. Habló de su historia, de su sangre, de sus raíces y del orgullo que siente por representar a su gente.

Y lo dijo con una firmeza que hizo temblar a más de uno: si alguien tenía dudas, con este posteo se les acabaron.
Las palabras no fueron solo para defenderse, sino para poner sobre la mesa una conversación mucho más profunda: la identidad no se mide por un pasaporte, sino por el corazón con el que se representa a un país.

Mientras algunos siguen discutiendo en redes si “merecía” o no la corona, Lina ya dio vuelta la página.
Porque si hay algo que está claro, es que no necesita la aprobación de todos. Ya la tiene de quienes realmente importan… y de paso, se ganó el respeto de muchos que quizás antes dudaban de ella.

Con esa actitud de reina con carácter, Lina Luaces dejó claro que la corona no le pesa… la defiende con orgullo.
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