Maluma no solo brilla en los escenarios, también sabe cómo disfrutar la vida de lujo cuando se apagan las luces.
El reguetonero colombiano, conocido por su estilo y éxitos mundiales, comparte su vida con su hija París en dos impresionantes mansiones que reflejan su éxito y buen gusto.

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La primera, ubicada en Medellín, es más que una casa; es un santuario de modernidad y naturaleza. Rodeada de montañas, esta propiedad mezcla lujo y tranquilidad, siendo el refugio perfecto para desconectarse del mundo.

Cada rincón está diseñado para el confort, con grandes ventanales que ofrecen vistas impresionantes y una piscina que parece fusionarse con el paisaje.
Aquí es donde Maluma se conecta con sus raíces y pasa tiempo con su familia, siempre recordando de dónde viene.

Por otro lado, su mansión en Miami es todo lo que esperarías de una estrella internacional. Con un estilo minimalista, esta propiedad desborda sofisticación.
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Espacios amplios, decoración impecable y una piscina que invita a fiestas exclusivas son solo algunos de los detalles que llaman la atención.
Es en este lugar donde Maluma suele recibir amigos y colegas del medio, mostrando una faceta más cosmopolita.

Pero, más allá del lujo, estas casas tienen algo en común: son el escenario perfecto para que Maluma disfrute de su paternidad.
Desde los primeros pasos de París hasta los momentos más íntimos, cada espacio está pensado para que su hija crezca rodeada de amor y comodidad.

Maluma demuestra que el éxito no solo se mide en premios, sino en la calidad de vida que puede ofrecer a quienes más ama.
Con estas dos mansiones, el cantante nos deja claro que sabe cómo equilibrar el lujo y la intimidad, siempre con un toque de elegancia.

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