Linda Thompson, quien mantuvo una relación con Elvis Presley en la década de 1970, ha revelado detalles sobre su tiempo con el legendario artista y los motivos que la llevaron a separarse de él apenas un año antes de su fallecimiento. La exreina de belleza y escritora compartió recuerdos de su historia con el Rey del Rock, brindando una visión íntima de los momentos más felices y difíciles de su relación.
Elvis Presley, considerado por muchos como el mayor ícono de la música, dejó un legado imborrable con éxitos como “Jailhouse Rock”, “Love Me Tender” y “Hound Dog”. Su carisma y talento lo convirtieron en una figura inolvidable, no solo en la industria musical, sino también en el cine, con películas como King Creole y Viva Las Vegas. Sin embargo, detrás del brillo de los escenarios, su vida personal estuvo marcada por altibajos.
El primer encuentro entre Linda y Elvis ocurrió en una proyección privada, donde el cantante se acercó a ella con su inconfundible carisma. A partir de ese momento, comenzaron una relación que duraría cuatro años. Linda pronto se trasladó a Graceland, donde fue testigo de la vida del artista más allá de los reflectores. En sus memorias, describe su amor como una conexión profunda, una relación en la que, en distintos momentos, ambos asumieron distintos roles: amigos, pareja, confidentes e incluso cuidadores el uno del otro.
A lo largo de su tiempo juntos, Linda vivió momentos inolvidables, como el icónico concierto “Aloha from Hawaii” en 1973, transmitido a millones de personas alrededor del mundo. Sin embargo, también fue testigo de la lucha interna del cantante. A medida que pasaban los años, la salud de Elvis comenzó a deteriorarse, algo que Linda presenció de cerca. Sus problemas de insomnio y el uso de medicamentos afectaban su bienestar, lo que llevó a Linda a asumir un rol de cuidadora, vigilándolo por las noches para asegurarse de que estuviera bien.

El desgaste emocional y físico de esta situación se hizo insostenible. En 1976, Linda tomó la difícil decisión de alejarse de Elvis, aunque nunca dejó de preocuparse por él. A pesar de la separación, ambos mantuvieron el contacto hasta los últimos días del artista. Poco antes de su fallecimiento en agosto de 1977, Linda intentó comunicarse con él para asegurarse de que estaba bien. Su último mensaje fue claro y sincero: “Dile que lo quiero y que solo quería saber cómo estaba”.
La historia de Linda Thompson con Elvis Presley no siempre recibe la misma atención que su relación con Priscilla, pero su amor por el cantante fue genuino y dejó una huella en su vida. Su testimonio revela una faceta más humana de la leyenda del rock, mostrando no solo su grandeza artística, sino también sus momentos de vulnerabilidad.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






