Fernando Carrillo sorprendió recientemente a sus seguidores al compartir una publicación muy distinta a las que suele hacer.
Esta vez no se trató de un comentario político ni de alguna controversia, sino de un momento profundamente personal que lo ha marcado emocionalmente.

LINK DEL VIDEO AL FINAL DEL CONTENIDO DE LA DOLOROSA PERDIDA QUE VIVE FERNANDO CARRILLO
El actor venezolano reveló que fue una de las víctimas de los incendios que devastaron áreas de Malibú, en Los Ángeles.

Las llamas consumieron su hogar, dejándole no solo pérdidas materiales, sino una herida mucho más profunda que tiene que ver con el corazón.
Durante este trágico episodio, Carrillo perdió a su querida perrita llamada LOVE, quien había sido su fiel compañera durante años.

El dolor por su partida fue evidente en sus palabras, dejando claro que no se trataba de una mascota cualquiera, sino de un miembro muy especial de su familia.
A través de sus redes, el actor expresó lo mucho que significaba LOVE para él. Contó que, aunque su casa fue destruida por el fuego.

Lo más difícil fue decir adiós a ese ser que lo acompañó en tantos momentos importantes de su vida.
En honor a su memoria, Fernando compartió que ha compuesto una canción dedicada a su perrita, la cual pronto dará a conocer.

Este gesto artístico es su manera de transformar el dolor en arte y rendir homenaje a quien llenó su vida de amor incondicional.
Finalmente, el actor cerró su mensaje con una reflexión positiva. A pesar de la pérdida y el dolor, eligió quedarse con los buenos recuerdos y seguir adelante con esperanza.

“Amando la vida”, escribió, invitando a sus seguidores a encontrar la felicidad en medio de las pruebas.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






