Liam Neeson, el reconocido actor irlandés que ha conquistado generaciones con su impresionante versatilidad, se ha convertido en sinónimo de personajes icónicos en el cine. Desde su interpretación como Oskar Schindler en “La lista de Schindler”, que lo catapultó al estrellato mundial, hasta su inolvidable rol como Bryan Mills en “Taken”, Neeson ha demostrado una capacidad única para adaptarse a diferentes géneros a lo largo de su carrera. Ahora, con 72 años, el actor ha revelado que su etapa como héroe de acción está llegando a su fin.
A lo largo de casi cinco décadas, Liam Neeson ha interpretado desde líderes históricos hasta figuras emblemáticas de la cultura pop, como el maestro Jedi Qui-Gon Jinn en “La guerra de las galaxias”. Sin embargo, su transición a las películas de acción fue un giro inesperado que redefinió su carrera. A los 56 años, sorprendió al público con “Taken” (2008), una cinta que se convirtió en un éxito mundial y marcó un antes y un después en su trayectoria.
El rol de Bryan Mills, un exagente de la CIA dispuesto a hacer cualquier cosa para salvar a su hija, lo convirtió en un héroe de acción atípico, pero enormemente eficaz. La escena telefónica en la que su personaje lanza una amenaza inolvidable al secuestrador de su hija se ha consagrado como uno de los momentos más memorables del cine contemporáneo. Neeson comenta que este papel resonó profundamente con los espectadores: “Parece que tocó algo en el nervio psíquico del público cinéfilo”, afirmó en una entrevista reciente.
El éxito de “Taken” no solo dio lugar a dos secuelas igualmente populares, sino que consolidó la posición de Neeson como una figura destacada en los thrillers de acción. Desde entonces, protagonizó películas como “Non-Stop”, “Run All Night” y “Cold Pursuit”, en las que continuó mostrando su habilidad para interpretar personajes cargados de intensidad emocional. Hans Petter Moland, quien dirigió a Neeson en varias producciones, destacó su talento para encarnar a hombres marcados por el dolor y la lucha, asegurando que “se convierte en ese hombre”.
Sin embargo, a pesar de su éxito sostenido en el género, Neeson ha decidido que es hora de dar un paso al costado. “Tengo 72 años, esto tiene que parar en algún momento”, confesó el actor, quien ha realizado gran parte de sus propias escenas de acción gracias a la estrecha colaboración con su doble de acción y coordinador, Mark Vanselow. Esta alianza, que comenzó con “Taken”, ha sido clave para mantener la autenticidad de sus interpretaciones en las secuencias físicas más exigentes.
Aunque su anuncio marca el fin de una era, Neeson no planea retirarse completamente del cine. Actualmente, está explorando una nueva faceta en su carrera con la comedia. Próximamente, protagonizará “The Naked Gun”, un reinicio de la clásica comedia policíaca de 1988, donde dará vida al oficial Frank Drebin, personaje interpretado originalmente por Leslie Nielsen. Esta incursión en el género cómico ha sido un desafío emocionante para el actor, quien admitió con humildad que no está seguro de sus habilidades humorísticas. Sin embargo, su coprotagonista Pamela Anderson, quien también participa en el proyecto, lo describió como “naturalmente divertido” y elogió su capacidad para hacer reír al equipo durante las grabaciones.
El legado de Liam Neeson en las películas de acción es indiscutible, y su decisión de retirarse del género refleja no solo su compromiso con la calidad artística, sino también su deseo de seguir reinventándose como actor. Mientras los fans esperan verlo en su nueva etapa, el impacto de sus personajes en el cine de acción perdurará como un testimonio de su talento y dedicación. ¿Qué opinas de este nuevo capítulo en la carrera de Neeson?
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