Jorge Ramos, uno de los periodistas hispanos más influyentes de las últimas décadas, ha sorprendido al público al abrirse emocionalmente sobre aspectos íntimos de su vida personal y profesional a sus 66 años.
Con una carrera de más de 30 años, Ramos ha sido un referente en la defensa de los derechos de los inmigrantes y en el periodismo de denuncia.

Su estilo directo y su compromiso con la verdad lo han llevado a entrevistar a figuras poderosas como Obama, Trump, Fidel Castro y Hugo Chávez, ganándose respeto y también controversias.
Sigue leyendo el contenido de esta nota y ver mas abajo la confesión de Ramos de su infancia.

Nacido en México y criado bajo una estricta educación católica, Ramos desarrolló una postura agnóstica con el paso del tiempo.
Su deseo de libertad de expresión lo llevó a mudarse a Estados Unidos en 1983, después de ser censurado en México.

Desde entonces, ha sido rostro principal de Noticiero Univisión, además de escritor y fundador del club de lectura Despierta Leyendo.
Ha ganado 11 premios Emmy y fue incluido por Time en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo.

En lo personal, mantiene una sólida relación con la presentadora Chiquinquirá Delgado desde 2011.
Es padre de Paola, también periodista, y Nicolás. Ramos ha sido un defensor abierto de la diversidad y los derechos humanos, acompañando a su hija en su proceso de identidad.

Lo más impactante de esta revelación es su confesión final:
por primera vez, Jorge Ramos admitió que durante su infancia fue profundamente afectado por los castigos físicos y psicológicos en escuelas católicas.
Esto marcó su rechazo a la religión organizada y moldeó su carácter crítico. Aunque no se declara ateo, Ramos reconoce que, aunque le gustaría creer en la vida después de la muerte, no tiene la fe para hacerlo.
Esta revelación íntima ha conmovido a sus seguidores y confirma su valentía al abordar temas personales con la misma honestidad que siempre ha demostrado en su labor periodística.
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