A finales de enero, Francisca compartió con gran emoción y en exclusiva para People en Español la noticia de que está esperando su tercer hijo. “Me siento muy afortunada y bendecida de que Dios me haya concedido el deseo de tener una familia numerosa. Este bebé llegó un poco más rápido de lo que esperaba, pero estamos felices y emocionados.
Este será el broche de oro, el tercero y último, ya no más portadas con embarazos”, expresó la querida conductora y actriz dominicana. Durante la entrevista, Francisca también mencionó que “todo el mundo piensa y quiere que sea una niña”. Este lunes, en el programa Despierta América de Univision, el tema volvió a salir a la luz. “Fran, te voy a decir algo, yo quiero que sea niña”, le comentó Raúl González.
,type=downsize)
Sin embargo, Karla Martínez no estaba tan convencida. “Sé que te gustaría tener una niña porque deseas vivir esa experiencia. Son maravillosas, yo tengo dos, pero también pienso que si es un niño, seguirás siendo la reina de la casa. De cualquier forma, es una bendición”, opinó. Lo que Karla sí tiene claro es que Francisca ya conoce el sexo del bebé.
“Ella ya sabe qué es”, afirmó con seguridad. “No”, respondió Francisca con una sonrisa. “Claro que lo sabe, pero no nos quiere decir”, insistió Karla. Para tratar de descubrir la verdad, la presentadora mexicana le pidió a Francisca que la mirara directamente a los ojos y, tras analizar su reacción, concluyó: “Tú ya sabes qué es. Ella ya lo sabe, solo que no quiere revelarlo todavía”. Francisca prometió anunciar el sexo del bebé a finales de este mes en su programa. Habrá que esperar hasta entonces para conocer la noticia.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






