En una reciente entrevista en el programa de radio «Todo Para la Mujer», América Guinart, ex esposa de Alejandro Fernández, compartió abiertamente los motivos que llevaron al fin de su matrimonio con el reconocido cantante mexicano.
Tras más de veinte años de silencio, Guinart decidió revelar detalles íntimos sobre su vida marital con «El Potrillo».
Guinart rememoró cómo la relación con Alejandro se volvió complicada desde el principio debido a sus distintas trayectorias profesionales.
La exesposa de Alejandro Fernández conto todas las que le hizo el cantante

Se casaron en una etapa en la que él apenas iniciaba su carrera musical, lo que generó tensiones desde el comienzo.
La fama y los constantes viajes de Fernández crearon una distancia en su matrimonio, dejándola a menudo sola y sintiéndose excluida de su vida profesional.

Según explicó Guinart, la falta de manejo de la situación y las exigencias profesionales en ascenso de Fernández contribuyeron a las tensiones en su relación.
Reconoció que ambos eran muy jóvenes cuando se casaron, lo que afectó negativamente su matrimonio.
La exesposa de Alejandro Fernández conto todas las que le hizo el cantante

Uno de los momentos más reveladores de la entrevista fue cuando Guinart habló sobre las infidelidades de Alejandro Fernández.
Confesó que, aunque al principio decidió perdonarlo por el bien de su familia, la repetición de estas situaciones la llevó a tomar la decisión de divorciarse.

América hizo hincapié en que su determinación de separarse fue motivada por su deseo de crear un entorno familiar más saludable para sus hijos.
A pesar de los desafíos, Guinart recordó que se casaron profundamente enamorados y con grandes expectativas de formar una familia. Pero que las circunstancias y la falta de madurez complicaron su relación.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






