Zunilka Pérez, hija del icónico merenguero Rubby Pérez, ha demostrado que el talento y la sensibilidad artística corren con fuerza en su familia.
En medio de su creciente carrera como cantante, no ha dejado de lado el valor de las raíces familiares y el legado que su padre ha dejado en la música dominicana.

En una reciente conversación, Zunilka abrió su corazón para hablar no solo de su trayectoria, sino también de la nueva generación que promete seguir dejando huella en la escena musical: su querido sobrino Ian Marc.
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Durante años, Rubby Pérez fue el pilar artístico de la familia, y ahora sus enseñanzas y su pasión por la música están inspirando a los más jóvenes.

Zunilka recuerda cómo su padre siempre insistía en la disciplina, la autenticidad y, sobre todo, en cantar con el alma.

Esos valores, según afirma, han sido absorbidos por Ian Marc con admirable naturalidad.
El joven ha comenzado a destacarse con una voz prometedora y un estilo que combina lo clásico con lo actual.

Zunilka ha sido testigo de su evolución, de sus ensayos, sus primeras grabaciones y el deseo sincero de rendir homenaje al legado familiar.
Lo que dijo de su sobrino
“Es como tener a papi de vuelta”, dijo Zunilka con los ojos brillosos de emoción. “Cada vez que escucho a Ian Marc cantar, siento que mi papá sigue con nosotros, guiando, inspirando, amando. Estoy tan orgullosa de el.
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