Raúl Velasco nació el 24 de abril de 1933 en Celaya, Guanajuato, en el seno de una familia humilde que regentaba una pequeña tienda de abarrotes llamada “La Violeta”. Desde pequeño, su vida estuvo marcada por desafíos y burlas, ganándose el apodo de “el marinero” debido a los trajes que su madre le vestía. Sin embargo, esta adversidad le forjó un carácter resistente que lo ayudaría a enfrentarse a los rigores del mundo del entretenimiento.
A pesar de no ser un estudiante destacado, su ética de trabajo lo llevó a explorar diversos empleos, desde ordeñar vacas hasta ser mensajero. Pero fue en el periodismo deportivo donde empezó a brillar, editando una revista local sobre frontenis. Este fue el preludio de su entrada en los medios.
El Salto a la Fama
En 1969, su gran oportunidad llegó con el programa “Siempre en domingo”, que se convertiría en el escenario donde nacieron y se consagraron artistas como Vicente Fernández, Juan Gabriel y Luis Miguel. Velasco no solo presentaba, sino que creaba estrellas, y su influencia era tan poderosa que muchos artistas consideraban su programa un requisito para alcanzar el estrellato.Sin embargo, su poder también era objeto de controversia. Raúl Velasco era conocido por sus momentos incómodos con los artistas. Un episodio notable ocurrió con Shakira, quien, durante sus primeros años, se mostró visiblemente nerviosa tras un abrazo que muchos consideraron inapropiado. Su carácter fuerte y su tendencia a criticar abiertamente a los artistas, como hizo con Joan Sebastián y Ricardo Montaner, le ganaron tanto admiradores como detractores.
Un Hombre de Secretos
Detrás de la pantalla, había rumores de que Velasco conocía secretos sobre las relaciones de alto perfil en México, lo que llamó la atención de las agencias de seguridad. Su vida privada era un constante tema de especulación, y su poder mediático y conexiones lo colocaron bajo vigilancia. Documentos desclasificados revelaron que recibió amenazas de muerte, lo que refleja la polarización que generaba.
A pesar de estos momentos oscuros, Velasco logró mantener su posición en la televisión hasta su retiro en 1998. La última emisión de “Siempre en domingo” fue un evento emotivo, pero la historia detrás de su cancelación estuvo marcada por tensiones con la nueva dirección de Televisa.
La Vida Personal de un Ícono

La vida personal de Raúl Velasco también fue objeto de atención pública. Estuvo casado en dos ocasiones y tuvo varios hijos. Su segundo matrimonio con Dorle, una mujer alemana, le brindó un refugio en medio de la tormenta mediática. Después de su muerte en 2006, Dorle compartió anécdotas que mostraban un lado más humano y ligero de Velasco.
Los rumores sobre sus relaciones amorosas con figuras como la cantante Yuri o María Elena Velasco, “La India María”, alimentaron la curiosidad pública. Sin embargo, la realidad de su vida era más compleja, marcada por tensiones y escándalos, como el que involucró a su hijo, Raúl Velasco Junior.
Legado y Reflexiones
Raúl Velasco falleció el 26 de noviembre de 2006, dejando un vacío en la televisión mexicana. Su legado, sin embargo, sigue vivo. “Siempre en domingo” no solo fue un programa, sino un fenómeno que marcó una época. Su influencia se siente en las nuevas generaciones de artistas y en la cultura popular.
A través de su vida, Raúl Velasco fue mucho más que un presentador; fue un hombre multifacético, cuyas luchas y triunfos reflejan la historia del entretenimiento en México. Hoy, al mirar atrás, su figura sigue generando tanto admiración como controversia. Su vida es un recordatorio de que detrás del éxito, siempre hay historias no contadas y secretos por descubrir.
La historia de Raúl Velasco es un testimonio de cómo el poder y la fama pueden entrelazarse con la vulnerabilidad humana. Su legado continuará inspirando a quienes buscan entender la complejidad de la vida detrás de la pantalla. ¿Qué opinas de su vida? ¿Tienes algún recuerdo o historia sobre Raúl Velasco que te gustaría compartir?
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