Raúl de Molina reapareció en El Gordo y la Flaca el pasado 14 de julio, tras haberse sometido a una cirugía abdominal (panniculectomía).
En su regreso que extendió un aplauso emotivo, compartió que la intervención eliminó unas 15.4 libras (aproximadamente 7 kg) de grasa y piel sobrante en la parte baja del vientre.

VIDEO AL FINAL DEL CONTENIDO DEL CAMBIO DE IMAGEN DE RAUL DE MOLINA
Una zona que seguía generándole molestias físicas pese a que ya había perdido cerca de 110 libras en años anteriores

Aunque muchos pensaron que lo hizo por estética, Raúl destacó que la razón principal fue funcional: esa zona le dificultaba caminar, moverse e incluso ir al baño con comodidad.
También aclaró que su peso actual rondaba las 250 libras, tras haber subido unas 7 libras antes de la operación y haber perdido otras 15 lb gracias al procedimiento

Durante el proceso quirúrgico, el equipo médico no solo extrajo grasa y piel, sino que también reposicionó su ombligo, un aspecto de la cirugía que generó curiosidad entre los espectadores.
El conductor señaló que esa fue una parte esencial del trabajo reconstructivo.

Sin embargo, lo que vino después no fue totalmente libre de complicaciones. Alrededor del octavo día postoperatorio.
Raúl comenzó a experimentar un fuerte dolor en el pie izquierdo y directamente un hematoma en la zona abdominal.

Esto se desencadenó por el uso de antiinflamatorios que afectaron su coagulación, lo que lo llevó nuevamente al hospital.
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