El tercer episodio de Juego de Voces sorprendió al público con una inesperada dupla musical: Lucerito Mijares y Yahir.
Ambos artistas se unieron para interpretar una poderosa balada romántica, demostrando gran entrega y conexión sobre el escenario.

LINK DEL VIDEO AL FINAL DEL CONTENIDO DEL SUPUESTO BESO ENTRE LUCERITO Y EL CHICO
Su interpretación emocionó a muchos, destacando por la química que lograron transmitir durante cada verso de la canción.

El reto al que se enfrentaron llevaba por nombre «Dos vs Dos», una dinámica que forma parte de la competencia entre los equipos Las Estrellas y Los Herederos.
Para esta ocasión, Lucerito y Yahir defendieron a Las Estrellas con la interpretación del tema La Fuerza del Corazón, originalmente de Alejandro Sanz.

La escenografía, adornada con flores y una banca, acentuó el tono romántico de la presentación.
Lucerito apareció sola en el inicio del número, pero conforme avanzaba la canción, se fue acercando a Yahir, generando una atmósfera íntima que no pasó desapercibida.

Aunque la audiencia celebró el momento, quien no lo disfrutó fue Manuel Mijares, padre de Lucerito, quien se mostró incómodo por la cercanía entre ambos cantantes.
Antes de que comenzara el número, Mijares ya había expresado su descontento con la decisión de que su hija hiciera dupla con Yahir.

El ambiente se tensó cuando Yahir, al notar el malestar, lanzó un comentario directo: “Espérate a que veas el número”. La frase fue percibida como una provocación sutil, anticipando la intensidad de la actuación.
La reacción de Mijares no se hizo esperar. En un tono firme y sin rodeos, le respondió a Yahir: “Te vas a calmar, maestro”, dejando claro su desacuerdo.

Este breve intercambio entre ambos artistas dejó en evidencia que, más allá del espectáculo, las emociones personales también están muy presentes en la competencia.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






