En esta etapa decisiva del reality, Caramelo se ha consolidado como uno de los concursantes más fuertes y coherentes de toda la competencia.
Su presencia ha sido sinónimo de equilibrio, paciencia y una sorprendente capacidad de análisis que lo diferencia del resto.

VER AL FINAL DEL CONTENIDO EL VIDEO DE CARAMELO DANDO CATEDRA DE GANAR
Mientras algunos se pierden en estrategias agresivas y conflictos innecesarios, él ha apostado por mantenerse fiel a sí mismo, demostrando que se puede avanzar sin traicionar.

En cada dinámica, Caramelo muestra un dominio tanto físico como emocional.
Ha sabido ganar pruebas con esfuerzo, pero también ha sido clave como apoyo para sus compañeros en momentos de crisis.

Su capacidad para inspirar a los demás sin buscar protagonismo ha llamado la atención del público, que lo respalda cada vez con más fuerza en las votaciones.
Más allá del juego, ha demostrado tener un corazón noble. Se le ha visto cediendo comodidades.

Compartiendo alimentos y ofreciendo palabras de aliento sin esperar nada a cambio.
Esa actitud solidaria ha generado una conexión genuina con la audiencia, que lo ve como un ejemplo de humildad y empatía dentro de un ambiente marcado por la tensión.

En cuanto a estrategia, su juego ha sido limpio, pero inteligente. Ha sabido observar, callar cuando es necesario y hablar en el momento justo.
AQUI EL VIDEO DE CARAMELO

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