
En las Ășltimas semanas, el comediante Eugenio Derbez se ha visto envuelto en controversia en las redes sociales debido a la resurgencia de una entrevista realizada hace cinco años.
En esta entrevista, Derbez comentó sobre la actitud de jóvenes que cuestionaban la remuneración al colaborar con él.

Lo que llevĂł a la percepciĂłn de que minimizaba la importancia del aspecto financiero en las negociaciones laborales.
Esta declaraciĂłn fue ampliamente compartida en lĂnea. Sigue leyendo el contenido de este articulo y ver al final el video.

A raĂz de esta polĂ©mica, su esposa, la cantante Alessandra Rosaldo, expresĂł su apoyo inquebrantable hacia Derbez.
Ella describiĂł lo desafiante que resulta para ellos enfrentar las crĂticas mediĂĄticas periĂłdicas que surgen en las plataformas digitales, mencionando que Derbez ha experimentado ataques en lĂnea con regularidad.

A pesar de la avalancha de comentarios y juicios, Derbez ha mantenido un notable equilibrio emocional, segĂșn Rosaldo, y observa la situaciĂłn con una perspectiva desapegada.
Ella compartiĂł que en el pasado, estos episodios afectaban profundamente su bienestar, pero con el tiempo ambos han aprendido a manejar mejor estos desafĂos mediĂĄticos.

Derbez aclarĂł que sus palabras habĂan sido sacadas de contexto y que nunca fue su intenciĂłn proponer que el dinero no deberĂa ser un factor relevante en las negociaciones profesionales.
Esta controversia y la reacciĂłn de los internautas subrayan la rapidez con la que los momentos pueden ser reevaluados y resurgir en la era digital.

Lo que aumenta la responsabilidad de las celebridades en sus declaraciones y los hace mĂĄs vulnerables debido a la atenciĂłn constante de las redes sociales.
Aqui el video
News
TodavĂa estaba sangrando, apenas podĂa incorporarme, cuando mi hermana irrumpiĂł furiosa en mi habitaciĂłn del hospital y me espetĂł con rabia: âDame tu tarjeta de crĂ©dito. Ahoraâ. Cuando me neguĂ©, me agarrĂł del cabello y me echĂł la cabeza hacia atrĂĄs con violencia. GritĂ© de dolor. Entonces mi madre levantĂł a mi bebĂ© reciĂ©n nacida hacia la ventana y susurrĂł: âHazlo, o la sueltoâ. SupliquĂ© que llamaran a seguridad, sin imaginar jamĂĄs lo que estaba a punto de suceder despuĂ©s.
TodavĂa estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podĂa incorporarme en…
EntrĂ© en la habitaciĂłn de mi hija despuĂ©s de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. âLa familia de papĂĄ dijo que si te lo cuento, te harĂĄn mucho daño âsusurrĂł. Me sentĂ© a su lado y le dije con voz firme: âCuĂ©ntamelo todo. Entonces me revelĂł detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tĂa y su tĂo le habĂan estado haciendo cada fin de semana.
EntrĂ© en la habitaciĂłn de mi hija despuĂ©s de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicĂł fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: âÂĄPOR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!â LlevĂĄbamos CUATRO AĂOS juntos. No comentĂ© nada. Esta mañana, mi telĂ©fono no dejĂł de vibrar con mensajes desesperados de Ă©l y con su madre suplicĂĄndome que lo reconsideraraâŠ
Estaba en una habitaciĂłn blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachĂł en una fiesta y lo anunciĂł delante de todos: âElla es bĂĄsicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intentĂ© irme, me agarrĂł la muñeca y gritĂł: âÂĄSiĂ©ntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. PatĂ©tica, Âżno? Sus amigos se rieron mientras Ă©l bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreĂ, me sentĂ© y esperĂ© a que la noche terminara.
Me llamo LucĂa Morales y durante casi tres años creĂ que mi relaciĂłn con Javier RoldĂĄn era imperfecta, pero salvable. VivĂamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrà su caja fuerte, encontré una carta y descubrà el motivo⊠Y lo que leà en ese pedazo de papel⊠me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamĂĄs. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamĂł, y ese silencio me dio mĂĄs miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. DespuĂ©s de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonriĂł y dijo: «EstĂĄ de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentĂa. VolvĂ a rodear la propiedad una vez mĂĄs⊠y me quedĂ© paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuchĂ© un susurro: «Papå⊠por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejĂł de llamar. Eso, por sĂ solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






