Andrés García fue uno de los galanes más icónicos del cine mexicano, ganándose la admiración del público desde su debut en Chanoc en 1967.
Su atractivo físico y talento lo llevaron a convertirse en un símbolo sex4al, consolidando su carrera en el cine y la televisión.

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Además de su éxito profesional, su vida amorosa siempre generó interés, ya que se le vinculó con múltiples mujeres a lo largo de los años.

Su fama de conquistador le otorgó el título de «mujeriego», un apodo que, según él, competía con el cantante Julio Iglesias.
El actor aseguró que, a pesar de ser una figura mediática, nunca reveló la totalidad de sus romances.

Sin embargo, dejó entrever que su historial sentimental era amplio y que vivió al máximo cada una de sus relaciones.
Desde joven, Andrés García llevó un registro de las mujeres con las que tuvo encuentros.

Según contó, comenzó a contar desde los 15 años y, para cuando tenía 25, ya había sumado más de 800, momento en el que decidió dejar de llevar la cuenta.
Su personalidad arrolladora y su presencia en la pantalla lo convirtieron en una figura admirada y envidiada.

Más allá de sus conquistas, su legado como actor lo posicionó como una de las estrellas más importantes del entretenimiento hispano.
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