La presentadora cubana Lili Estefan y su exesposo Lorenzo Luaces, quienes finalizaron su matrimonio en enero de 2020, volvieron a ser noticia tras revelarse una demanda presentada por Luaces en la Corte de Florida. Según documentos difundidos por el periodista Javier Ceriani, Luaces acusó a Estefan de no respetar el acuerdo de divorcio que ambos firmaron, el cual incluía cláusulas de confidencialidad y no difamación. Las supuestas transgresiones incluyeron palabras altisonantes públicas, difamación, daños a la propiedad y entrada no autorizada a su residencia.

Entre las alegaciones más destacadas, Luaces afirmó que Estefan rayó su automóvil con una palabra ofensiva, un corazón y su firma, utilizando una llave. Además, la acusó de haber ingresado sin permiso a su propiedad, acciones que, según él, contravenían el acuerdo de divorcio ratificado en 2020. En respuesta, Luaces solicitó al tribunal medidas como la detención de Estefan, compensación económica y el pago de honorarios legales.

Estefan, por su parte, negó rotundamente todas las acusaciones, calificándolas como una forma de venganza por parte de su exesposo. Afirmó que nunca irrespetó el acuerdo de confidencialidad y que las imputaciones carecían de fundamento. Hasta la fecha, ninguno de los dos ha emitido declaraciones públicas adicionales sobre el caso.

Este conflicto legal resalta las tensiones persistentes entre la expareja, a pesar de haber finalizado su relación matrimonial hace más de cinco años. La situación también pone de relieve los desafíos que pueden surgir en la gestión de acuerdos postdivorcio, especialmente cuando ambas partes son figuras públicas.