En julio de 2024 comenzó a circular en redes y medios la versión de que la actriz mexicana Blanca Soto estaría esperando un hijo con Fernando Colunga. La noticia se propagó con rapidez pese a que ninguno de los dos intérpretes corroboró públicamente la información. Las discrepancias entre los señalamientos y las apariciones de Soto despertaron suspicacias entre los seguidores, quienes se dedicaron a indagar cada detalle.
El revuelo fue mayúsculo debido a la popularidad de ambos artistas, conocidos por su trabajo conjunto en varias telenovelas y por la buena imagen que proyectan ante el público. La habitual discreción de Colunga con respecto a su vida personal avivó aún más las conjeturas: muchos se preguntaban por qué la pareja no aclaraba de forma directa el supuesto embarazo, máxime cuando gran parte de sus admiradores ignoraba siquiera que fueran pareja.
La confirmación llegó de forma inesperada cuando el productor Juan Osorio reveló que Blanca Soto sí había dado a luz y que, en efecto, Colunga se había estrenado como padre. Esta admisión provocó sentimientos encontrados: por un lado, los fans celebraron la noticia; por otro, se sintieron decepcionados de que los actores no compartieran ese momento tan trascendental con ellos.
El episodio impactó la percepción pública tanto de la relación personal como profesional entre Soto y Colunga. Aunque nunca oficializaron su romance, su evidente química en pantalla los había convertido en uno de los dúos favoritos de la televisión mexicana. El hermetismo con el que manejaron la llegada del bebé empañó esa imagen y sembró dudas sobre futuras colaboraciones, además de dejar a muchos admiradores con la sensación de haber sido excluidos de una parte importante de la vida de su ídolo.
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