En los últimos días, la cantante Mexicana Pilar Montenegro ha sido objeto de especulaciones sobre su estado de salud. El periodista Javier Ceriani afirmó en su canal de YouTube que Montenegro podría estar padeciendo una enfermedad degenerativa grave, mencionando que fue vista en silla de ruedas y que su condición se deterioraba rápidamente. Estas declaraciones generaron preocupación entre sus seguidores.
Ante estos rumores, la familia de Pilar Montenegro respondió a través de Televisa Espectáculos, asegurando que la artista se encuentra bien de salud. Explicaron que, aunque ha estado alejada del medio artístico durante varios años, su decisión de mantenerse fuera del ojo público es personal y no está relacionada con problemas de salud graves. La familia enfatizó que cualquier información adicional sobre su vida privada será compartida únicamente si Pilar así lo decide.
Es importante recordar que, en el pasado, se informó que Pilar Montenegro padece ataxia, una enfermedad neurológica que afecta la coordinación motora. Esta condición fue confirmada en 2018 por sus excompañeros del grupo Garibaldi, quienes aclararon que su retiro de los escenarios se debió a esta enfermedad y no a una condición terminal. A pesar de los desafíos, Pilar ha optado por priorizar su salud y bienestar, manteniéndose alejada de la vida pública desde su última aparición en 2013.
En resumen, la familia de Pilar Montenegro desmiente los rumores recientes sobre un deterioro grave en su salud. Reiteran que la cantante está bien y que su ausencia del medio artístico responde a una decisión personal. Instan al público y a los medios a respetar su privacidad y a no difundir información no verificada sobre su estado de salud.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






