Carlos Antonio Cruz, conocido como Caramelo, es un dominicano originario de Dajabón que ha capturado la atención del público en «La Casa de los Famosos All-Stars». Desde su infancia, fue criado por su madre y abuelos, y aunque su padre no vivía con ellos, siempre estuvo presente en su vida. A los 18 años, emigró a Nueva York junto a su hermano menor, enfrentando desafíos como pasar festividades lejos de su familia. Sin embargo, siempre mantuvo la frente en alto, evitando caer en problemas y buscando que sus seres queridos se sintieran orgullosos de él.
Antes de su participación en el reality, Caramelo desempeñó diversos trabajos en Nueva York, incluyendo carnicero y recolector de metales. Su carisma natural comenzó a destacar cuando trabajaba como repartidor de paquetes, donde sus interacciones espontáneas con los clientes lo hicieron popular en las redes sociales. Este reconocimiento lo llevó a ser uno de los participantes más queridos en el programa, destacándose por su autenticidad y sentido del humor.
La pérdida de su abuela fue uno de los momentos más difíciles en su vida. Ella no solo fue una figura materna, sino también su mayor apoyo emocional. Caramelo la recuerda constantemente, sintiendo su presencia en sueños donde ella lo aplaude y lo anima a seguir adelante. Además, su padre ha sido una influencia significativa, brindándole consejos y apoyo incondicional, actuando más como un amigo que como una figura autoritaria.

En el ámbito personal, Caramelo es padre de tres hijos, dos biológicos y uno de crianza, a quienes considera su mayor tesoro. En cuestiones del corazón, se describe como una persona extremadamente cariñosa y afectuosa. Su participación en «La Casa de los Famosos All-Stars» no solo ha mostrado su lado divertido y espontáneo, sino también su profundidad emocional y su capacidad para conectar genuinamente con los demás.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






