Amara La Negra no necesita libreto para hacer reír: basta con que sus hijas entren en escena. Esta vez, una de las gemelas volvió a ser la protagonista de un momento que se ganó el corazón de sus seguidores.

VE EL VIDEO DE UNA DE LAS GEMELAS DE AMARA LA NEGRA QUE HACE UNA TRAVESURA CON SU PELUCA AL FINAL DEL CONTENDO
Mientras jugaban tranquilamente en casa, la pequeña aprovechó un descuido de su famosa mamá para hacer de las suyas… ¡con su peluca! Y sí, el resultado fue tan gracioso como inesperado.

En el video, Amara aparece relajada, pero de pronto se da cuenta que su peluca ha cambiado de manos (y de cabeza). La reacción de la cantante es una mezcla de sorpresa y diversión, mientras su hija luce la peluca con todo el estilo del mundo, como si fuera la nueva diva de la casa.
La escena, claro, generó una ola de comentarios: desde quienes se reían con ella hasta los que la felicitaban por criar niñas tan alegres y espontáneas.

Este tipo de momentos han hecho que Amara se gane un lugar especial en el corazón del público, no solo como artista, sino como madre. En redes sociales, sus publicaciones con las gemelas no paran de acumular likes, y este clip no fue la excepción.
Los usuarios no solo celebraron la ternura del video, sino también lo natural y real que muestra su maternidad, sin filtros ni poses innecesarias.

Con cada aparición, sus hijas van dejando en claro que heredaron más que los rizos y la simpatía de su mamá. La conexión que tienen con Amara es evidente, y se nota que en esa casa el amor y la diversión nunca faltan.
A CONTINUACION VE EL VIDEO DE UNA DE LAS GEMELAS DE AMARA LA NEGRA QUE HACE UNA TRAVESURA CON SU PELUCA
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






