Después de estar ausente por un tiempo, muchos se preguntaban cuándo volvería, cómo se vería, si estaría igual, mejor, o con ganas de quedarse en casa.
Pero no. Raúl De Molina reapareció en su territorio: El Gordo y La Flaca.

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Como todo lo que rodea al programa, su regreso no pasó desapercibido. Porque no es lo mismo sin él.

Y por más que haya risas, chismes y notas de farándula todos los días, hay una energía que solo él trae, y que esta vez volvió a sentirse.
Los seguidores del show no tardaron en reaccionar. Algunos lo extrañaban, otros ya lo daban por fuera, pero lo cierto es que volvió.

Y volvió como solo él puede hacerlo: a su ritmo, a su estilo, y con esa presencia que se hace notar con solo entrar.
Y para los que pensaban que iba a volver con bajo perfil, se equivocaron. Raúl regresó siendo Raúl, sin necesidad de hacer ruido, pero logrando que todos hablaran de él apenas pisó el estudio.

Esos regresos que no necesitan presentación porque el público ya estaba esperando el momento.
Y aunque no hubo grandes discursos ni declaraciones largas, el video lo dice todo. Así fue el momento que marcó su regreso al programa.

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