Lina Luaces lo logró. Se coronó como la nueva Miss Universe Cuba y lo hizo con esa presencia firme que la caracteriza: segura, elegante y con una energía que se notaba incluso antes de que le colocaran la banda.
El momento fue inolvidable, con aplausos, lágrimas de emoción y un discurso final que dejó claro que estaba ahí por algo más que belleza.

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Todo indicaba que la noche sería perfecta para ella. Sin embargo, las redes –que nunca duermen– se enfocaron en otro detalle: su reacción con las demás concursantes después de recibir la corona.

Mientras muchas de sus compañeras se acercaban a felicitarla, hubo un gesto que no pasó desapercibido.
Algunos notaron que Lina evitó un abrazo, otros señalaron una expresión incómoda, y enseguida comenzaron las especulaciones.

¿Había tensión entre las candidatas? ¿Fue un malentendido o un momento frío justo cuando las cámaras no perdonaban?
Lo cierto es que, mientras unos la aplauden por su triunfo y determinación, otros critican lo que interpretaron como una falta de empatía.

Como suele pasar en estos certámenes, ganar no siempre significa quedar bien con todos… y en el caso de Lina, su gesto tras el anuncio fue tan comentado como la corona que ahora lleva puesta.
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