
Con la voz entrecortada, los ojos brillosos y el corazón en la mano, Ana Patricia Gámez se despidió del programa que marcó una etapa inolvidable en su vida. Enamorándonos USA llegó a su final, y ella no quiso irse sin antes decir gracias… a lo grande.
Fueron años de compartir historias, ver cómo nacían parejas, cómo otras se rompían en vivo, y cómo el amor —a su manera— fue el verdadero protagonista.
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Pero detrás de todo eso, estaban ellos: Ana Patricia y Rafael Araneda, la dupla que noche tras noche acompañó a miles de hogares con sonrisas, consejos y complicidad.
En su última aparición, Ana Patricia no pudo contener las lágrimas. Junto a sus hijos, que estuvieron con ella en el cierre del programa, se tomó un momento para abrazar a Rafael, mirar al público, y dejar claro que este adiós no es definitivo… que hay más por venir.

En redes sociales compartió un mensaje cargado de emoción, en el que resumió con pocas palabras el cariño y el agradecimiento que siente por este proyecto. Y aunque no usó la palabra “despedida”, se notó que cerrar esta etapa no fue fácil.
Además, ya está dando pasos en nuevas direcciones: su marca de ropa, Beashion, tiene tienda propia en Miami, y todo indica que la veremos más enfocada en sus emprendimientos personales, sin dejar del todo la televisión.

Una etapa se cierra, sí. Pero lo más fuerte de todo es cómo se va: querida, admirada y acompañada. Así se despide Ana Patricia… con amor.
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