La actriz Alejandra Procuna compartió un capítulo de su vida en el que se vio obligada a trabajar como chofer de taxi durante largas jornadas, llegando a dedicar hasta 14 horas diarias a esta labor.
Esto ocurrió cuando no pudo encontrar oportunidades en la televisión, donde era conocida por sus participaciones en telenovelas como «Lo Que La Vida Me Robó».

En un intento por mantenerse económicamente, en 2017, decidió adquirir dos automóviles y registrarse en una aplicación de servicio de transporte, ofreciendo personalmente viajes a los pasajeros.
Sigue leyendo el contenido de esta nota y ver al final las palabras de la actriz Alejandra Procuna

Aunque en 2020 logró regresar a los foros de televisión con su participación en la producción «La Mexicana y El Güero».
La pandemia de COVID-19 impactó a la industria, lo que la llevó a retomar su trabajo como chofer de taxi.

A pesar de las críticas y señalamientos que recibió por esta decisión, Alejandra considera esta experiencia como una de las más gratificantes de su vida.
En una entrevista realizada el 18 de octubre, compartió sus reflexiones sobre esta etapa.
En sus propias palabras, enfatizó la importancia de la felicidad, la satisfacción de las necesidades básicas como comer y evitar la angustia por la búsqueda de sustento.

Alejandra destacó que esta nueva faceta en su vida no la afectó, y en lugar de preocuparse por los juicios de los demás, lo vivió como un papel más en su vida.
Además, mencionó que esta experiencia la hizo viral en las redes sociales y le abrió nuevas oportunidades, lo que le permitió conectarse con el público de una manera más humana.

Si bien su situación laboral actual es más estable y ha retomado su carrera actoral, Alejandra no descarta volver a ser chofer de taxi en el futuro.
Esta experiencia le enseñó a valorar la vida, el dinero, a no endeudarse y a ser agradecida por lo que tiene.

Aprendió a no obsesionarse con el deseo de querer más, sino a dar gracias por lo que ya posee.
Esta historia refleja la resiliencia de Alejandra Procuna y su enfoque en la apreciación de la vida y la superación de las dificultades económicas.
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