Ana Martín revela por qué nunca se ha casado ni ti...

Ana Martín revela por qué nunca se ha casado ni tiene hijos

La actriz dio a conocer muchos detalles sobre su vida privada, en donde señaló que nunca tuvo la necesidad de estar con una pareja para ser feliz.

Ana Martín, quien tiene 75 años, impactó las redes al compartir una fotografía de ella cuando era joven, además de revelar por qué sigue soltera. Para la actriz el ser feliz se puede conseguir de muchas maneras y solo por tener pareja. en donde recalcó que ella apoya la libertad y no las cosas sentimentales.

«Mi relación amorosa más larga duró tres años y medio porque cuando se me acababa la pasión los cortaba. A mí no me gustan ni las relaciones serias ni la estabilidad emocional, en eso salí a mi papá».

«Nunca dependí de un hombre, salí con todos, pero siempre pagué mis cosas, siempre trabajé y me he mantenido solas, por eso me valoraban, porque nunca sintieron que los necesitaba», expresó la actriz en su cuenta personal de Instagram. dejando muy claro que ella nunca buscó a alguien para aprovecharse de lo económico que puedan tener.

«Ni mi padre ni yo quisimos casarnos nunca. Yo me casé en 20 películas y en todas las telenovelas, ¿para qué me quiero casar en la vida real?»…

«Como no me quise casar ni tener hijos, el precio que debo pagar es que tengo que cuidarme sola, pero cuando ya no pueda romperé mi cochinito y me iré a una casa donde los ricos mandan a sus viejitos», finalizó.

Related Articles

News 7 months ago

Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.

Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa,…

News 7 months ago

Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.

Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en…

News 7 months ago

Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…

Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde…

News 7 months ago

Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.

Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero…

News 7 months ago

Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».

Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal.…