Lili Estefan, presentadora de televisión cubana y figura destacada de “El Gordo y La Flaca,” ha sido conocida por su franqueza a la hora de opinar sobre temas del espectáculo.
Recientemente, abordó el caso de la conflictiva relación entre el actor Julián Gil y la actriz Marjorie de Sousa, una disputa que ha sido ampliamente cubierta en los medios por la lucha de ambos en torno a la custodia de su hijo Matías.

Estefan ha mostrado una postura firme sobre este caso, revelando su opinión personal y poniendo en evidencia lo que, según ella, es una problemática más amplia en torno a las disputas de custodia y la manipulación mediática.
En diversas ocasiones, Lili ha expresado su apoyo a Julián Gil, quien ha luchado durante años por obtener derechos de custodia compartida de su hijo, algo que Marjorie de Sousa ha impedido.

Estefan ha declarado que le parece injusto que el sistema judicial, particularmente en México, haya favorecido de manera casi exclusiva a la madre en este caso.
Según Lili, Julián ha sido víctima de una situación injusta donde se le ha negado el derecho fundamental de ejercer su paternidad, y esto ha sido una constante frustración para él y sus seguidores.

Asimismo, Lili ha sido contundente en su crítica hacia Marjorie de Sousa. Aunque siempre se ha mantenido respetuosa y cuidadosa de no hacer ataques personales directos.
No ha ocultado su descontento por las acciones de la actriz venezolana en lo que considera una táctica para alejar a Gil de su hijo.

Para Estefan, este caso refleja los extremos a los que algunas figuras públicas pueden llegar para proteger su imagen o para utilizar los sistemas legales a su favor, algo que considera perjudicial para los hijos que se ven atrapados en el medio.
Otra cuestión que Lili ha señalado es el impacto emocional que este conflicto ha tenido no solo en Gil, sino también en el niño, Matías.

En sus comentarios, ha sugerido que las batallas legales prolongadas y la tensión mediática pueden afectar profundamente a los menores involucrados, quienes a menudo son los más perjudicados.
Estefan ha abogado por una solución que ponga en primer lugar el bienestar del niño, más allá de las disputas entre los padres.

A lo largo de este caso, Lili también ha hablado del rol de los medios de comunicación, que han jugado un papel significativo en magnificar la disputa.
Como presentadora con décadas de experiencia, Estefan ha expresado su preocupación por cómo se manejan este tipo de conflictos en la prensa.
,type=downsize)
En su opinión, los medios a menudo toman partido, favoreciendo a una de las partes, y esto contribuye a una percepción pública que no siempre refleja la realidad de los hechos.
En cuanto a su relación con Julián Gil, Lili ha mostrado un apoyo personal hacia él, siendo empática con su situación.

Han compartido momentos en el programa en los que Gil ha podido expresar su frustración y tristeza, lo cual ha generado una cercanía emocional entre ambos.
Para Lili, la lucha de Gil es también la de muchos otros padres que se ven en situaciones similares, y ha utilizado su plataforma para dar visibilidad a este tipo de injusticias.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






