¿ Adamari López se lleva la decepción más grande d...

¿ Adamari López se lleva la decepción más grande de su hija Alaia como madre ?

Alaïa, la hija de Adamari López y Toni Costa, ha sorprendido a todos con su pasión por el fútbol, un deporte que ha decidido seguir en lugar de dedicarse al arte como sus padres.

A sus 10 años, la pequeña ya ha comenzado a soñar en grande con una carrera profesional en este ámbito.

VER AL FINAL DEL CONTENIDO LO QUE QUIERE SER LA HIJA DE ADAMARI CUANDO SEA GRANDE Y ESTO LA DECEPCIONÓ

El amor por el fútbol nació cuando Alaïa tuvo que elegir un deporte al ingresar a la primaria. Influenciada por sus amigas, decidió probar suerte con el fútbol, y desde ese momento, se convirtió en su actividad favorita.

Adamari López compartió en sus redes sociales cómo su hija comenzó a interesarse por este deporte.

En un video, explicó que Alaïa optó por el fútbol para integrarse con sus compañeras, pero rápidamente se enamoró de este deporte.

Toni Costa, quien es de origen español y tiene una gran pasión por el fútbol, ha sido un gran apoyo para Alaïa.

El bailarín ha estado a su lado, motivándola y acompañándola en su desarrollo deportivo, fortaleciendo su amor por el fútbol.

Alaïa no se conforma con ser una aficionada, sino que entrena con dedicación.

Actualmente, forma parte de un equipo llamado La Juventud, donde trabaja duro para mejorar sus habilidades y aprender más sobre el deporte que tanto le apasiona.

La niña ya tiene metas ambiciosas para el futuro. Su mayor sueño es formar parte del equipo femenino del Real Madrid y representar a su país en torneos internacionales, mostrando su determinación y compromiso con su sueño futbolístico.

ESTO QUIERO SER ALAIA CUANDO SEA GRANDE

Related Articles

News 7 months ago

Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.

Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa,…

News 7 months ago

Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.

Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en…

News 7 months ago

Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…

Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde…

News 7 months ago

Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.

Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero…

News 7 months ago

Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».

Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal.…