Olga Tañón se emociona al compartir una noticia so...

Olga Tañón se emociona al compartir una noticia sobre su hijo

Cuando un hijo se va a hacer su vida lejos de casa, el corazón de una madre queda dividido. Y eso lo sabe muy bien Olga Tañón, que esta vez dejó de lado los escenarios y las luces para mostrarse como lo que es en esencia: una madre con el alma en la mano.

olga1 SOY CHALUPA

VE LA NOTICIA QUE COMPARTIO OLGA TANON SOBRE SU HIJO AL FINAL DEL CONTENIDO

Su hijo Indiana, que había estado trabajando en otro estado por varios meses, regresó finalmente al hogar familiar, y la sorpresa fue tan grande que la misma Olga no pudo contener las lágrimas. Según contó, fueron más de 35 horas de manejo para volver, pero el viaje valió cada segundo.

olga3 SOY CHALUPA

Apenas vio el auto de su hijo llegar, sintió que el corazón se le salía del pecho. Y no lo dijo en forma poética, lo dijo con el nudo en la garganta que solo una mamá puede entender.

A través de sus redes, compartió ese momento lleno de emoción, donde se la ve completamente conmovida. “Todavía lloro de la alegría”, confesó. Porque no importa cuántos años pasen o cuánto crezcan, los hijos siempre siguen siendo eso: parte del alma de una madre.

olga4 SOY CHALUPA

Y aunque en su vida artística Olga Tañón ha cosechado éxitos y premios, hay cosas que no se miden en aplausos. Como ver a tu hijo regresar sano, abrazarte fuerte, y hacerte sentir que, al menos por un rato, todo vuelve a estar en su lugar.

A CONTINUACION VE LA NOTICIA QUE COMPARTIO OLGA TANON SOBRE SU HIJO:

olga SOY CHALUPA

Related Articles

News 7 months ago

Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.

Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa,…

News 7 months ago

Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.

Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en…

News 7 months ago

Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…

Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde…

News 7 months ago

Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.

Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero…

News 7 months ago

Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».

Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal.…