La trayectoria de Azucena Cierco en Telemundo ha llegado a su fin.
Este miércoles 18 de septiembre, varios medios, entre ellos El Diario de New York, informaron que la periodista mexicana ya no forma parte de la cadena.

Después de casi dos décadas siendo una de las reporteras más destacadas de Telemundo, Cierco fue despedida el martes junto a otros talentos, debido a un «recorte de presupuesto», según reportó la periodista Mandy Fridmann.
Durante los últimos años, Azucena formó parte del equipo del programa Al rojo vivo, que se transmite de lunes a viernes a las 4 p. m., hora del Este.

Su trabajo la había convertido en una figura reconocida y respetada dentro del medio.
Telemundo emitió un comunicado en el que expresaron su aprecio por la labor de Cierco. En el mensaje, la cadena la describió como una talentosa reportera de entretenimiento, destacando su dedicación y profesionalismo a lo largo de sus proyectos.

También agradecieron sus valiosas contribuciones y le desearon éxito en sus futuros emprendimientos.
La salida de Cierco de la cadena ocurre en un momento agridulce, ya que su hijo ha comenzado la universidad, lo que la ha dejado sintiendo el síndrome del nido vacío.

A principios de septiembre, compartió en Instagram que, aunque siente un gran vacío, también experimenta mucha felicidad por el nuevo camino que su hijo está comenzando.
Se mostró orgullosa de que su hijo, a quien ha criado sola. Haya sido aceptado en una prestigiosa universidad en Nueva York con una beca del 70% por su talento en la escritura.

Hasta el momento, Azucena no ha hecho comentarios públicos sobre su salida de Telemundo, pero su carrera ha dejado una huella significativa en la cadena y en el público que la ha seguido durante todos estos años.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






