En una entrevista exclusiva en Corazón de América, Jomari Goyso se mostró abierto y sincero, permitiendo que el público conociera una faceta más personal de su vida.
VER AL FINAL DEL CONTENIDO LA REVELACIÓN DE JOMARI A FRANCISCA EN DA

Frente a Francisca Lachapel, reveló detalles que nunca antes había compartido, brindando una visión más profunda de su trayectoria y de su vida fuera de las cámaras.
Durante la charla, Jomari habló con mucho cariño sobre su madre, destacando el papel fundamental que ella ha jugado en su vida.

A pesar de haber alcanzado el éxito en su carrera, Goyso enfatizó que su familia sigue siendo su principal apoyo, y que la relación cercana con su madre ha sido clave para mantener su humildad a lo largo de los años.
En lo que respecta a su carrera en la televisión, Jomari no ocultó los desafíos que ha tenido que enfrentar.

Reconoció que su camino no siempre ha sido fácil, pero expresó con orgullo que su esfuerzo y dedicación le han permitido alcanzar sus metas.
A través de su relato, transmitió un mensaje claro de perseverancia para aquellos que luchan por sus sueños.

La entrevista también profundizó en un tema personal: su vida amorosa. Jomari compartió su aprendizaje sobre el amor propio, algo que considera crucial para su bienestar emocional.
Según él, aprender a quererse a sí mismo ha sido un proceso fundamental, y esta aceptación le ha permitido relacionarse de manera más auténtica con los demás.

En este sentido, Goyso destacó que la relación con uno mismo es la base para establecer vínculos genuinos con otras personas.
AQUI LA REVELACION DE JOMARI

News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






