La coronación de Lina Luaces como Miss Universe Cuba 2025 ha causado una gran ola de reacciones en redes sociales y medios digitales.
Muchos cubanos, tanto dentro como fuera de la isla, han expresado su descontento por lo que consideran una elección basada más en influencias familiares que en méritos reales.

VER AL FINAL DEL CONTENIDO EL VIDEO DE LINA EN TELEMUNDO Y LOS CUBANOS INDIGNADOS
La joven, hija de la reconocida presentadora Lili Estefan, fue seleccionada en un certamen celebrado en Miami, lo que generó cuestionamientos sobre la legitimidad de su representación de Cuba.

Una de las principales críticas es que Lina nunca ha vivido en la isla, nació y se crió en Estados Unidos.
Y su conexión con la cultura cubana se percibe como superficial por parte de ciertos sectores.

Esta desconexión ha llevado a muchos a preguntarse si es justo que alguien con una vida privilegiada fuera de Cuba represente a la nación en uno de los certámenes más importantes del mundo.
Para muchos, la elección refleja una realidad en la que la fama y los contactos pesan más que el talento y la autenticidad.

En redes sociales, los comentarios van desde la decepción hasta acusaciones directas de favoritismo.
Algunos usuarios han señalado que el apellido Estefan y los vínculos familiares de Lina jugaron un papel clave en su victoria.

Especialmente al tratarse de una producción transmitida por Telemundo, cadena en la que su madre ha trabajado por décadas. La sospecha de que hubo “mano negra” detrás del resultado se ha vuelto tema de conversación viral.
AQUI EL VIDE DE LOS CUBANOS INDIGNADOS
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






