Rubmariel Pérez: una vida discreta marcada por la sensibilidad y el amor, pero como todos cuenta con una de las pasiones mas hermosa.
Rubmariel Pérez, una de las hijas del icónico merenguero Rubby Pérez y de Inés Lizardo, ha sabido mantener un perfil bajo a lo largo de los años.

Alejada de los reflectores que acompañaron a su padre durante décadas de carrera artística.
A diferencia de otros miembros de familias famosas que buscan la exposición pública, Rubmariel ha optado por una vida más tranquila y reservada, enfocada en su propio camino.

Sigue leyendo el contenido de esta nota y ver un poco mas abajo su verdadera pasión.
Poco se sabe sobre detalles específicos de su vida personal, como su edad exacta o su ocupación profesional, ya que Rubmariel ha preferido preservar su intimidad.

Sin embargo, en las pocas imágenes y momentos compartidos, destaca su belleza natural y su aura de serenidad, cualidades que no han pasado desapercibidas para quienes la conocen.
Su pasión
Más allá de su linaje artístico, lo que realmente define a Rubmariel Pérez es su profunda pasión por los animales.

Desde temprana edad, ha demostrado un amor incondicional hacia ellos, dedicando parte de su vida a su cuidado y protección.
Esta sensibilidad especial la ha llevado a involucrarse en actividades relacionadas con el bienestar animal, haciendo de su amor por los seres más indefensos una verdadera vocación.

Para Rubmariel, los animales no solo son compañía, sino seres dignos de amor, respeto y protección, una pasión que habla de la nobleza que lleva en el corazón.

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