No es fácil ver a una expareja sonriendo junta, menos cuando los focos están encima, los rumores no aflojan y las redes están listas para opinar de todo.
Pero hoy Gabriel Soto y Geraldine Bazán sorprendieron a todos al aparecer juntos en un evento muy especial: la graduación de su hija menor, Alexa Miranda.

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La escena parecía sacada de otro tiempo. Gabriel llegó elegante, con su sonrisa de galán intacta. Geraldine, radiante como siempre, también se mostró feliz y relajada.

Pero más allá del look, lo que llamó la atención fue la buena onda entre ellos. No hubo tensión, ni caras largas, ni nada que indicara rencor. Todo lo contrario.
Se los vio compartiendo, sacándose fotos con sus hijas y aplaudiendo con orgullo. Era el día de Miranda, y ambos sabían que nada debía empañarlo.

Porque cuando se trata de los hijos, parece que saben dejar el pasado en pausa. Una actitud que no pasó desapercibida para nadie.
En redes sociales ya circulan imágenes del momento. Gabriel subió un mensaje cargado de ternura y orgullo, donde se le notaba conmovido por este paso tan importante en la vida de su hija.

Y sí, la niña que hace nada era una bebé, hoy se graduó de la primaria. Con toga, birrete y una sonrisa enorme, Miranda celebró su día rodeada del amor de su familia.
La graduación fue hoy, y aunque muchos esperaban escándalos o silencios, lo que hubo fue pura emoción. Porque Miranda creció. Y sus papás, también.

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