Ana Patricia Gámez se siente emocionada al ver cómo crecen sus hijos. Cada momento con ellos es especial y lleno de cariño maternal.
VER EL VIDEO DE LA HIJA DE ANA PATRICIA GAMEZ AL FINAL DE ESTE CONTENIDO, DONDE DEMOSTRO SU TALENTO.

Recientemente, ayudó a su hija mayor, Giulietta, con una tarea escolar de San Valentín. Juntas decoraron una caja para los regalos de Giulietta, mostrando el talento de la niña, ¡heredado de su madre!
Durante esta actividad, Giulietta mostró habilidades para la conducción, demostrando que lleva el talento en la sangre.

La niña compartió detalles sobre el proyecto escolar y explicó cómo lo llevaría a la escuela. Además, recordó un incidente pasado con pegamento y una herramienta estilizadora.
Durante la actividad, Giulietta compartió anécdotas familiares, incluyendo cómo su padre se quemó haciendo carne asada para el Super Bowl.

La niña no paraba de hablar, lo que no sorprende a su tía Karla Martínez, quien la considera una «periquita».
Además, Giulietta anunció un show de talento con sus amigas, donde su mamá estaría presente.

Desde su presentación al mundo, Giulietta ha cautivado a todos con su personalidad encantadora.
Aunque es temprano para saber qué hará en el futuro, su talento podría llevarla a seguir los pasos de su madre en la televisión.

Esta anécdota desató una más y reveló que durante el fin de semana, para ver el Super Bowl, su papá, Carlos Martínez, hizo carne asada y se quemó. Giulietta no sólo contó de los remedios que usaron, sino también de lo ricos que le quedaron los tacos a su papá.
VIDEO EL VIDEO DE LA HIJA DE ANA
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






