La cadena Telemundo ha sorprendido a su audiencia al anunciar la incorporación de Aníbal Marrero, esposo de la reconocida conductora Alejandra Espinoza, como parte del nuevo reality show Miss Universe Latina.
Esta noticia ha causado revuelo no solo por el proyecto televisivo, sino por lo que representa para la imagen pública de Marrero, quien en más de una ocasión ha sido blanco de críticas injustas en redes sociales, donde algunos lo tachaban de “mantenido”.

Ahora, Aníbal no solo demuestra que tiene su propio camino profesional, sino que lo hace en grande al sumarse a una de las producciones más ambiciosas de Telemundo para 2025.
Miss Universe Latina, el reality, promete ser un formato cargado de emoción, talento y empoderamiento femenino, y Marrero formará parte clave del equipo detrás de cámaras, aportando su experiencia como productor y creativo.

Alejandra Espinoza, quien ha sido una de las figuras más queridas del canal, celebró la noticia con orgullo a través de sus redes sociales, compartiendo un mensaje de apoyo a su esposo:
“El talento siempre habla por sí solo. Feliz y orgullosa de ti, mi amor”.

Con esta nueva etapa, Aníbal Marrero busca despejar los prejuicios y demostrar que su rol no ha sido solo el de acompañar a Alejandra, sino que también tiene una carrera sólida en la industria del entretenimiento.
Esta participación en Miss Universe Latina representa una oportunidad para que el público lo conozca desde otra perspectiva.

Sin duda, este anuncio marca un antes y un después en la carrera de Marrero, quien ahora toma el centro del escenario con su propio brillo, dejando atrás las etiquetas y demostrando que el trabajo y la perseverancia siempre hablan más fuerte que los rumores.
News
Todavía estaba sangrando, apenas podía incorporarme, cuando mi hermana irrumpió furiosa en mi habitación del hospital y me espetó con rabia: “Dame tu tarjeta de crédito. Ahora”. Cuando me negué, me agarró del cabello y me echó la cabeza hacia atrás con violencia. Grité de dolor. Entonces mi madre levantó a mi bebé recién nacida hacia la ventana y susurró: “Hazlo, o la suelto”. Supliqué que llamaran a seguridad, sin imaginar jamás lo que estaba a punto de suceder después.
Todavía estaba sangrando. El dolor me atravesaba el abdomen como una marea lenta y espesa, y apenas podía incorporarme en…
Entré en la habitación de mi hija después de pasar toda la semana notando moretones en sus brazos. Ella estaba sentada en la cama, llorando y temblando. —La familia de papá dijo que si te lo cuento, te harán mucho daño —susurró. Me senté a su lado y le dije con voz firme: —Cuéntamelo todo. Entonces me reveló detalles aterradores sobre lo que su abuela, su tía y su tío le habían estado haciendo cada fin de semana.
Entré en la habitación de mi hija después de una semana entera viendo moretones en sus brazos. Al principio me…
Mientras yo estaba en el hospital con la pierna rota tras un accidente de coche, mi novio publicó fotos suyas en una fiesta con su ex, acompañadas del mensaje: “¡POR FIN LIBRE DE LA REINA DEL DRAMA PEGADIZA Y SUS EXIGENCIAS CONSTANTES!” Llevábamos CUATRO AÑOS juntos. No comenté nada. Esta mañana, mi teléfono no dejó de vibrar con mensajes desesperados de él y con su madre suplicándome que lo reconsiderara…
Estaba en una habitación blanca del hospital San Gabriel, con la pierna izquierda inmovilizada desde la cadera hasta el tobillo,…
Mi novio se emborrachó en una fiesta y lo anunció delante de todos: —Ella es básicamente mi criada con beneficios: sirve para fregar los baños y pagar el alquiler, pero es demasiado aburrida para cualquier otra cosa. Cuando intenté irme, me agarró la muñeca y gritó: —¡Siéntate! Miren, chicos, ni siquiera tiene el valor de marcharse. Patética, ¿no? Sus amigos se rieron mientras él bloqueaba la puerta, agitando mi bolso en el aire. Yo solo sonreí, me senté y esperé a que la noche terminara.
Me llamo Lucía Morales y durante casi tres años creí que mi relación con Javier Roldán era imperfecta, pero salvable. Vivíamos juntos en un…
Durante 38 años, mi esposo fue al banco todos los martes. Nunca faltó ni una sola vez. Cuando falleció, abrí su caja fuerte, encontré una carta y descubrí el motivo… Y lo que leí en ese pedazo de papel… me cambió la vida para siempre.
Durante treinta y ocho años, mi esposo fue al banco todos los martes sin faltar jamás. Lloviera o hiciera sol….
Durante meses, mi hija no llamó, y ese silencio me dio más miedo que cualquier campo de batalla que haya pisado. Después de conducir tres horas hasta su casa, su marido sonrió y dijo: «Está de vacaciones con unas amigas». Algo en su mirada me dijo que mentía. Volví a rodear la propiedad una vez más… y me quedé paralizado. Desde el cobertizo abandonado, escuché un susurro: «Papá… por favor, no te vayas».
Durante meses, mi hija dejó de llamar. Eso, por sí solo, ya era una señal. Me llamo Javier Morales, soy suboficial…
End of content
No more pages to load






