El reconocido escritor Mario Vargas Llosa falleció a los 89 años en Lima, Perú, dejando un profundo impacto no solo en el ámbito literario, sino también en su familia.
El autor del Nobel de Literatura en 2010 murió rodeado de sus seres queridos, cerrando una vida repleta de éxitos, polémicas y legado cultural.

VER AL FINAL DEL CONTENIDO LA LUJOSA FORTUNA QUE DEJO MARIO VARGAS
Su muerte marca el fin de una era en la literatura hispana, pero también abre el camino a la distribución de una importante herencia entre sus descendientes.

Sus tres hijos, Álvaro, Gonzalo y Morgana, junto a sus siete nietos, figuran como principales herederos del patrimonio que Vargas Llosa acumuló a lo largo de los años.
A través de una declaración pública, los hijos del novelista expresaron el dolor por su partida, pero también agradecieron que su padre haya vivido una existencia larga y fructífera.

Subrayaron que su obra continuará viva más allá de su desaparición física.
El legado literario del autor incluye títulos fundamentales como La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral o La fiesta del Chivo.

Estas novelas, traducidas a múltiples idiomas, han hecho de Vargas Llosa una figura emblemática en el panorama literario mundial.
Sin embargo, más allá de la literatura, el escritor también deja propiedades, inversiones y derechos de autor de gran valor.

Después de su separación de Patricia Llosa en 2016, con quien estuvo casado por cinco décadas, Vargas Llosa reorganizó su patrimonio.
Esta ruptura coincidió con el inicio de una relación sentimental con Isabel Preysler, un episodio que provocó tensiones con sus hijos.

Quienes nunca aceptaron del todo esa nueva etapa en la vida de su padre. A pesar de las diferencias, el lazo familiar se habría restablecido en los últimos años.
AQUI LA FORTUNA

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